El sector de la economía social enfrenta diversos desafíos que pueden variar según su área de actuación y contexto regional. Algunas de las principales dificultades incluyen:
- Financiación: Las instituciones generalmente dependen de recursos financieros para realizar sus actividades, y a menudo enfrentan dificultades para garantizar una financiación adecuada y sostenible. La competencia por los recursos es alta y las fuentes de financiación pueden ser inestables, lo que puede comprometer la continuidad de sus acciones.
- Burocracia y regulación: La burocracia y la complejidad de los procesos administrativos y regulatorios pueden ser un desafío para las instituciones. La obtención de licencias, certificaciones y el cumplimiento de las normas pueden exigir recursos adicionales y tiempo significativo.
- Mano de obra cualificada y retención de colaboradores: La falta de recursos humanos cualificados puede dificultar el desarrollo de las actividades de la institución.
- Cambios en las necesidades sociales: Las necesidades sociales están en constante cambio y las instituciones necesitan adaptarse para atender a las demandas emergentes de la comunidad. Esto puede requerir flexibilidad y capacidad de innovación.
- Envejecimiento de la población: Algunas instituciones prestan servicios a grupos vulnerables, como ancianos. El envejecimiento de la población y el aumento de problemas de salud vuelven a los usuarios cada vez más dependientes, por lo que los servicios a prestar son cada vez más específicos, exigentes y desafiantes.
- Riesgos de contaminación cruzada: Prevenir fenómenos de contaminación cruzada es cada vez más un desafío para las instituciones.
- Degradación de las infraestructuras: La mayor parte de las instituciones no cuentan con espacios preparados para las necesidades reales de los usuarios.
- Concienciación y sensibilización: Las instituciones pueden enfrentar desafíos al sensibilizar a la sociedad sobre los temas con los que trabajan y la importancia de su papel en los principales problemas sociales.

Superar estos desafíos exige la dedicación y el compromiso de todos los involucrados en la gestión y operación de las instituciones, así como el apoyo continuo de la comunidad, las autoridades y los principales socios. Es importante que el sector invierta en la capacitación de los equipos, en la implementación de buenas prácticas de higienización y que tenga como principal foco una gestión eficiente a través del control de costes con procedimientos más eficientes y productivos. El sector debe tener como principio fundamental la sostenibilidad financiera, social y ambiental.

Reducir los costes operativos es un enfoque importante para garantizar la sostenibilidad financiera de la organización y maximizar el impacto social de sus actividades. Aquí hay algunas estrategias para ayudar a alcanzar ese objetivo:
- Elegir los productos de higienización más adecuados de forma que se faciliten los procedimientos de limpieza y se evite la propagación de enfermedades, para garantizar un ambiente seguro para los usuarios y colaboradores de la institución;
- Utilizar los accesorios y equipos de limpieza más eficientes que permitan aumentar la productividad y mejorar la ergonomía en el trabajo;
- Utilizar sistemas de dosificación automatizados que permitan hacer las operaciones más eficientes y rentables;
- Crear metodologías y procedimientos de higienización;
- Implementar un sistema para control de gestión y monitorización de las operaciones;
- Apostar por la formación continua de los colaboradores con un acompañamiento cercano y adaptado a la realidad de la institución.